 Un gigantesco toro de Osborne vigila, junto a la Autovía Zaragoza-Madrid, los abundantes y antiguos pozos que caracterizan el entorno de La Muela y los añejos olivos que son el germen de uno de los mejores aceites de España. ''Muela'' es un topónimo de origen latino que define un tipo de relieve de forma amesetada y aislada, cuyo perfil semeja al de un diente molar. Desde Zaragoza se llega a La Muela tras ascender un pequeño puerto por la Autovía. En un santiamén, hemos pasado de 200 metros de altitud, a 598. El verano es aquí siempre más fresco que en la ciudad y, en el invierno, el sol tiene mayor presencia que en el llano. La frecuencia del saludable viento del norte alimenta una de las fuentes más importantes de energía alternativa: la eólica. Numerosas empresas de producción de energía han elegido este término municipal para instalar aquí sus parques eólicos, pintando el paisaje de modernos molinos blancos. El núcleo urbano responde al perfil de los más tranquilos y cuidados pueblos aragoneses. Se ha realizado un enorme esfuerzo en la recuperación de zonas verdes, plazas y fachadas de piedra y, hoy, pocas localidades presentan tal profusión de parques en relación al número de habitantes. El agua cobra en el entorno de La Muela un protagonismo especial. Junto al recuerdo de los viejos pozos y neveras, restaurados en muchos casos, la presencia del agua en fuentes, balsas o monumentos es una constante. Pasear por los alrededores del pueblo o por sus calles de aceras nuevas, orladas de casas a menudo encaladas o de piedra del lugar, respirar la apacible actividad cotidiana, oler a leña, a pan, es un ejercicio que aquí se puede llevar a cabo de forma serena y reparadora. A muy pocos kilómetros, se extiende la urbanización de chalés ''Alto de La Muela'', una de las más extensas de Aragón. Lo que hace muchos años comenzó siendo una zona de segundas viviendas para los fines de semana y las vacaciones, se ha convertido en una frondosa área residencial ocupada durante todo el año. El atractivo de la cercanía al pueblo y a la ciudad, los completos servicios que se encuentran en La Muela y el clima benigno constituyen una opción muy tentadora de calidad de vida. Y abajo, también junto a la Autovía, antes de subir a la localidad desde Zaragoza, el polígono industrial ''Centrovía'', con más de quinientas empresas y un millón de metros cuadrados en fase de ampliación, dibuja otra imagen muy distinta de la localidad. Aquí todo es innovación, tecnología, logística y producción. Olivos, pozos, aerogeneradores, vida, tradición, modernidad y trabajo configuran el entorno, y el corazón de La Muela. Un corazón que late cada día con más fuerza.
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